La vocación Paulina tiene su fuente motivadora en la Oración. Ella da sentido a nuestro apostolado, forma la vida en comunidad, sustenta los momentos de luchas y sacrificios y legitima la donación de nuestra vida al servicio del reino.
JESÚS MAESTRO
Nuestra espiritualidad tiene a Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida, como centro.
Él se hace vivo y presente entre nosotras a través de la Palabra de Dios y la Eucaristía.
SAN PABLO
Vivir en pequeñas comunidades, como aquellas formadas por San Pablo, para anunciar el Evangelio. El es nuestro modelo en el seguimiento de Cristo, hasta llegar a ser la presencia de «San Pablo hoy» en la Iglesia y en el mundo.
"San Pablo fue el hombre de oración: el espíritu de oración lo sostuvo en medio de tantos padecimientos y pruebas. El que ora, en la propia vida y los acontecimientos, es fuerte". «Todo lo puedo en Aquel que me fortalece» (Flp 4, 13).
MARIA REINA DE LOS APÓSTOLES
María es el prototipo de toda Paulina, que ve en Ella la primera y más maravillosa comunicadora de Cristo, por eso la venera como a la Primera apóstol, Reina de los Apóstoles y todo apostolado.
"Nuestra devoción a Cristo Maestro alcanza su perfección si va preparada y precedida por la devoción a María Maestra"